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Ponerte protector solar todos los días, incluidas las tardes nubladas y el tiempo que pasas en lugares cerrados, es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu piel. Por lo tanto, es una pregunta fundamental que tiene que ver con el estado de nuestra piel: ¿el protector solar se vence? ¿Qué sucede si utilizas un protector solar vencido?
Aquí te contaremos por cuánto tiempo puedes conservar un protector solar en tu bolso o armario antes de que pierda eficacia.
Un sí rotundo: el protector solar se vence.
Como cualquier otro producto de belleza, el protector solar también deja de ser efectivo en algún momento. La FDA exige que todos los protectores solares indiquen una fecha de vencimiento, que suele estar impresa en la etiqueta o en la base del envase.
Esto es así a menos que las pruebas del fabricante demuestren que el producto se mantendrá estable durante al menos tres años. Si no se indica la fecha de vencimiento, se considera que un protector solar está vencido tres años después de la fecha de compra. En ese caso, puede ayudarte anotar la fecha de compra con un rotulador permanente en el envase para saber cuándo debes desecharla.
También debes buscar el símbolo PAO (en inglés, "period after opening"), que indica cuánto tiempo puedes utilizar un producto sin riesgo después de abrirlo. Este símbolo suele representarse como un tarro con tapa y un número que indica la cantidad de meses que mantendrá su potencia máxima.
En la práctica, los protectores solares no pierden de repente toda su eficacia y potencia el día que se cumple la fecha de vencimiento. Por consiguiente, si tienes que elegir entre utilizar un protector solar que se venció hace pocas semanas o no utilizar ninguno, la primera opción es mejor.
De todos modos, recurre al protector solar vencido solo cuando estés en apuros, no lo hagas habitualmente. Los ingredientes de los protectores solares se descomponen con el tiempo y, en consecuencia, se debilita el SPF. Por ejemplo, puede que el SPF50 que te estás aplicando no refleje la potencia que realmente estás obteniendo y no hay forma de notar la diferencia. Por lo tanto, si tienes que utilizar un protector solar vencido, recuerda volver a aplicártelo con más frecuencia para maximizar la eficacia del SPF.
Hay más razones por las que debes evitar los protectores solares vencidos. Un producto vencido puede volverse inestable y provocar una distribución desigual de los principios activos. El resultado: un mayor riesgo de cáncer de piel, quemaduras de sol y otras lesiones provocadas por los rayos UV. Al igual que los demás productos cosméticos, los protectores solares también están expuestos a bacterias y otros gérmenes, sobre todo cuando se han degradado sus conservantes. Esto puede provocar acné o incluso una infección cutánea.
Es imposible predecir por cuánto tiempo seguirá siendo eficaz un protector solar después de la fecha de vencimiento. Para mayor seguridad, revisa la fórmula: cualquier cambio suele ser un buen indicador de que el producto ya no es seguro para la piel, como cuando hay separación, granulosidad, aglutinación, formación de bolitas, cambio de color u olor extraño.
En general, se recomienda una práctica sencilla: reemplaza el protector solar por otro nuevo cuando veas que ya está vencido.
Sí, el SPF puede vencerse incluso si nunca lo has abierto. Si se elaboró hace más de tres años, sigue siendo aplicable la disposición de la FDA.
De hecho, un envase sin abrir que ha quedado olvidado en un bolso o en el auto puede vencerse aún más deprisa, porque los protectores solares se deterioran más rápidamente cuando se exponen al calor, a la luz solar o a la humedad. Para que duren lo máximo posible, guarda los envases en un lugar fresco y oscuro.
Si bien el rostro y el cuerpo pueden compartir el mismo protector solar, no es lo ideal. La piel del rostro es más delgada, más sensible y propensa al acné, por lo que la fórmula de estos protectores solares suele ser más liviana, sin aceite y no comedogénica.
Por otro lado, los protectores solares para el cuerpo vienen en envases más grandes y económicos, mientras que los SPF para el rostro vienen en versiones más pequeñas. Dado que necesitas mucho más protector solar para el cuerpo, limitarte a un único protector solar para el rostro puede no ser la opción más viable en términos económicos.
Tanto el protector solar para el rostro como el protector solar para el cuerpo se presentan en forma de cremas, lociones, aerosoles y barras.
Independientemente de lo que elijas, recuerda: el protector solar más eficaz es el que usas realmente. Prueba distintas fórmulas hasta que encuentres el SPF ideal que mejor se adapte a tus necesidades de cuidado de la piel. Solo tienes que mirar la fecha de vencimiento y ya estarás en condiciones de protegerte del sol.